Archive for the 'cañamo terapeutico' Category

Europa: Retirada la solicitud actual de uso del Sativex

septiembre 19, 2008

La compañía británica GW Pharmaceuticals anunció el pasado 20 de julio que retira su solicitud actual para la aprobación del Sativex en EURopa para el tratamiento de la espasticidad en pacientes con esclerosis múltiple. Espera volver a solicitarla, tanto para la espasticidad como para el dolor en dicha enfermedad, en 2008. Esta decisión ha sido tomada tras las negociaciones seguidas con las autoridades encargadas de conceder la solicitud.

En septiembre de 2006, GW recibió la aprobación de uso del Sativex bajo procedimiento descentralizado en cuatro países EURopeos (Reino Unido, España, Dinamarca y Países Bajos). Hasta ahora, GW ha podido hacer frente a la mayor parte de las exigencias planteadas por las autoridades reguladores excepto una, que requiere la realización de un estudio adicional. El actual proceso de regularización de su uso ha confirmado que los datos sobre calidad y seguridad ya son suficientes para apoyar la autorización de la comercialización del Sativex. Las autoridades reguladoras también han confirmado que los datos existentes sobre eficacia proporcionan evidencia estadística significativa y “podría, en principio, llevar a la conclusión de resultados positivos respecto a ventaja y riesgo”.

Además, los reguladores desean poder identificar a los pacientes que obtienen resultados eficaces con el Sativex (los denominados “respondedores”) en las primeras 4 semanas de tratamiento y confirmar que dicha eficacia obtenida por los respondedores sean significativamente superiores al placebo después de 12 semanas de tratamiento.

Más en: www.gwpharm.com

Anuncios

Boletín IACM

septiembre 19, 2008
Ciencia: La nabilona reduce el dolor crónico causado por la fibromialgia
En un estudio controlado con placebo y realizado con 40 pacientes de fibromialgia en la Universidad de Manitoba, Canadá, la nabilona redujo el dolor y mejoró la calidad de vida. Tras la realización de una evaluación previa sin tratamiento, los individuos fueron distribuidos en dos grupos: uno recibió distintas dosis de nabilona, desde 0’5 mg una vez por la noche hasta 1 mg dos veces al día durante 4 semanas, y el otro placebo. La nabilona es un derivado sintético del THC que tiene los mismos efectos. A las 4 semanas hubo un descenso significativo del dolor en una escala analógica visual, una mejoría de resultados en el denominado Cuestionario de Impacto de la Fibromialgia (Fibromialgia Impact Questionnaire) y una reducción significativa de la ansiedad en el grupo tratado con nabilona. No hubo mejorías significativas en el grupo placebo. Los investigadores concluyen afirmando que la nabilona “parece ser una opción beneficiosa y bien tolerada de tratamiento para los pacientes con fibromialgia, con el que obtienen importante alivio del dolor y mejora funcional”.

(Fuente: Skrabek RQ, Galimova L, Ethansand Daryl K. Nabilone for the Treatment of Pain in Fibromyalgia. J Pain. 2007 Oct 30; [versión electrónica ya disponible]

Holanda: El gobierno quiere ampliar la disponibilidad del cannabis en las farmacias durante otros cinco años más

El gobierno holandés dijo el 7 de noviembre que quiere impulsar el desarrollo de medicamentos basados en el cannabis y que ampliará la disponibilidad del mismo en las farmacias durante cinco años más para permitir la investigación científica. El gobierno espera del laboratorio holandés Echo Pharmaceuticals progresos para conseguir fármacos basados en el cannabis, según ha dicho el Ministerio de Sanidad. En 2003, los Países Bajos fueron los primeros del mundo en poner el cannabis en las farmacias, obtenible mediante la receta de un médico.

“Los fármacos basados en el cannabis deben pasar a ser medicamentos registrados”, dijo en un comunicado Ab Klink, Ministro de Sanidad, añadiendo que quería dar una seria oportunidad al desarrollo de fármacos cannabinoides. “El proceso, que podría durar varios años, puede darnos datos científicos y conocimientos sobre el equilibrio existente entre eficacia y seguridad de los medicamentos basados en el cannabis”, dice en la declaración. Un portavoz del ministerio dijo que a varios miles de pacientes se les ha prescrito cannabis en los Países Bajos y que hay hasta 15.000 personas que lo ha utilizado con fines médicos, a pesar de que muchos lo han comprado en los coffee-shops en lugar de en las farmacias.

Más información en: http://www.sciam.com/article.cfm?alias=dutch-want-cannabis-regis&chanID=sa003&modsrc=reuters

(Fuente: Reuters del 7 de noviembre de 2007)

Noticias Breves

Estados Unidos: Montana y Oregon

El programa de cannabis medicinal de Montana ya incluye a 468 personas cuyos médicos han decidido que el cannabis puede ayudarles. Las autoridades de sanidad del estado también han emitido autorizaciones a 167 cuidadores que pueden cultivar hasta seis plantas por paciente. El programa de cannabis medicinal de Oregon implica en la actualidad a 14.831 enfermos. (Fuentes: Chicago Tribune of 28 October 2007, Bozeman Daily Chronicle of 2 November 2007)

Estados Unidos: Suicidio

Se ha suicidado Robin Prosser. Vivía en Missoula, Montana, y padecía una dolorosa y grave enfermedad del sistema inmunológico (lupus eritematoso). Consumía cannabis como parte de su tratamiento. En marzo de este año agentes de la agencia antidrogas norteamericana (Drug Enforcement Agency) le incautaron el cannabis que tenía, menos de media onza, lo cual era legal según la ley de cannabis medicinal de Montana. En julio había escrito en un periódico un artículo de opinión: “Denme libertad o denme la muerte. Tal vez la próxima campaña debería ser el cambio de las leyes de nuestro estado a favor del suicidio asistido. Si no me dejan vivir en paz y con un poco menos de dolor, que me ayuden a morir… ¿con humanidad?” El artículo completo de la señora Prosser está disponible en: tinyurl.com/2n6hrr. (Fuente: Missoulian de 27 de octubre de 2007)

Estados Unidos: Asociación Americana de Psiquiatría

En un intento de impulsar la aceptación de la eficacia del cannabis medicinal, la Asociación Americana de Psiquiatría (American Psychiatric Association) ha votado de manera unánime en favor de la protección jurídica de los pacientes que cuenten con una receta médica para consumir cannabis con fines terapéuticos. La declaración señala que la asociación apoya “la protección para todos los pacientes y médicos que participan en los programas de marihuana medicinal en los estados donde se hayan aprobado”. Más información en: http://www.salem-news.com/articles/november072007/med_psyc_11707.php (Fuente: Salem – News.com del 7 de noviembre de 2007)

Ciencia: Uso por los adolescentes

Según un estudio suizo, los adolescentes que sólo consumen cannabis no tienen mayores problemas psicosociales que los no consumidores. En el estudio fueron incluidos un total de 5.263 estudiantes de 16 a 20 años divididos en: fumadores sólo de cannabis (n = 455), de tabaco y cannabis (n = 1703) y abstinentes (n = 3105). Los adolescentes que sólo consumían cannabis mostraron mejores resultados que los que también fumaban tabaco. En comparación con los abstinentes, tenían mejores relaciones con los amigos y practicaban más deporte, pero presentaban una menor probabilidad de tener buena relación con sus padres y más probabilidades de faltar a clase.
(Fuente: Suris JC, et al. Arch Pediatr Adolesc Med 2007;161(11):1042-7.)

Ciencia: Prevención del desarrollo de tolerancia

En estudios con animales realizado en Canadá y EE.UU. los científicos han demostrado que el uso de dosis muy bajas del antagonista de los receptores cannabinoides rimonabant impide el desarrollo de tolerancia en un tratamiento con un agonista de los receptores CB1 (WIN55 ,212 – 2). El efecto reductor del dolor del cannabinoide disminuye a los 7 días de administrar una inyección diaria. Si junto con el cannabinoide se administra una dosis muy baja de rimonabant, persiste el efecto reductor del dolor. (Fuente: Paquette JJ, et al. Behav Pharmacol 2007;18(8):767-776.)

Ricardo Navarrete, médico español: “Las investigaciones sobre el cannabis se orientan hacia las enfermedades neurológicas”

agosto 15, 2008

FOTO: Ricardo Navarrete junto a Raphael Mechoulan, investigador israelita que en los ’70 aisló los cannabinoides de la planta y descubrió el sistema endocannabinoide, en un congreso de la IACM celebrado en Colonia (Alemania) el 2003.

Miembro de la Sociedad Española de Investigación sobre Cannabinoides y directivo de la Asociación Internacional por el Cannabis como Medicamento, el médico Ricardo Navarrete Varo, ha publicado numerosos artículos sobre usos terapéuticos y efectos adversos de la marihuana, además ha impartido varias charlas en distintas universidades españolas. Navarrete es especialista en Medicina Familiar y Comunitaria, se desempeña en Atención Primaria en el Centro de Salud de San Andrés-Torcal del Servicio Andaluz de Salud, en Málaga.

Mucho se ha hablado del porro terapéutico ¿Podría precisar sus usos medicinales?

– El cannabis, ya sea fumado o comido, actúa en muchos y muy diversos órganos y tejidos en el cuerpo, por lo que son muchos los efectos estudiados y múltiples las enfermedades donde se podría utilizar. Por tanto, la evidencia científica en la demostración de esos posibles efectos terapéuticos, son muy distintos dependiendo de qué enfermedad hablemos: mientras ya hay mucha documentación sobre sus efectos beneficiosos para síntomas como vómitos, dolor y falta de apetito, y enfermedades como la esclerosis múltiple aun hay poca documentación sobre otros efectos como el antitumoral y en enfermedades como la fibromialgia, el Crohn, la colitis ulcerosa, el glaucoma, y otras dolencias.

¿Cuál es la situación actual en la legislación española respecto del uso del cannabis como medicamento?

– En España la ley permite utilizar cannabis en enfermos en el contexto de un ensayo clínico, como el que se lleva a cabo en Barcelona con el Sativex; y como “Uso compasivo” en los casos de pacientes que no mejoran con su medicación habitual. En Barcelona se está utilizando esta vía. En cualquier caso hay que recordar que en España ningún consumo es delito, lo que incluye sus usos médicos, sólo la compra-venta es penalizada.

Entre los argumentos en contra de la despenalización del cannabis como medicamento dados en Chile por parte de las autoridades, es que la existencia de drogas sintetizadas como el Sativex reemplazan su uso ¿qué responde a ello?

– El Sativex es un extracto elaborado a partir de un cultivo que tiene GW Pharmaceuticals. Es la planta en esencia, no le quitan ni le añaden nada más. Solo lo hacen para que el cannabis pueda ser administrado bajo la lengua y evitar el fumar. Por tanto, para aquellos enfermos que no puedan disponer de un cultivo, o para aquellos que necesiten el medicamento con urgencia, el Sativex podría ser una buena alternativa (o, más bien, complemento) al porro de marihuana. De entrada no habría por qué optar por una de las dos opciones en exclusividad, pueden convivir la planta de cannabis en bruto y su extracto comercializado.

¿Nos podría dar una reseña de las últimas investigaciones de punta sobre los usos terapéuticos del cannabis? ¿Hacia qué síntomas o enfermedades se orientan tales investigaciones?

– Últimamente las investigaciones se orientan hacia las enfermedades neurológicas. El papel del sistema endocannabinoide, el que todos llevamos dentro, parece ser que es eminentemente neuroprotector. Cualquier agresión neurológica parece ser protegida por el mismo, por lo que el campo del uso de los cannabinoides podría ir hacia enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer. También su papel como inmunomodulador podría tener grandes implicaciones terapéuticas.

¿Ve algunos riesgos de medicalizar aún más el uso del cannabis instalando el tema de su uso terapéutico como vía de despenalización?

– No me parece bien mezclar el reconocimiento de sus posibles propiedades terapéuticas con la reivindicación de su uso lúdico. En el primer caso creo que es evidentemente que la última palabra la tengan los médicos, son los que sabemos del tema. Y en el segundo caso, aunque es más una decisión política y filosófica, afecta al ámbito sanitario y las autoridades suelen encargar, como así parece razonable, informes técnicos a especialistas médicos sobre decisiones en cuanto a política de drogas a seguir.

¿En las últimas décadas ha habido estigmatizaciones y causa de cese de carreras científicas a investigadores que se preocuparon de los usos terapéuticos del cannabis u otros enteógenos?

– Al menos que yo conozca, no. En el ámbito científico no hay tantos prejuicios como cabría esperar: a estas alturas todos los implicados en la investigación médica sabemos que los cannabinoides del cannabis actúan como neurotransmisores. No es de extrañar, con la experiencia que tenemos con otros neurotransmisores, como la dopamina, endorfina, acetilcolina o la adrenalina, que de los cannabinoides se puedan extraer muchos beneficios terapéuticos. En España, quien ha pedido permiso para estudiar el cannabis, como lo que te contaba de Barcelona, lo ha conseguido. En otros países, también. Incluso en Estados Unidos, concretamente en California, se han realizado estudios con cannabis fumado, no ya con extracto como aquí en España.

¿Nos podría relatar brevemente sobre cómo surge la IACM y las diferentes instituciones dedicadas al estudios del cáñamo como medicina?

– La International Association for Cannabis as Medicine fue fundada en Marzo de 2000. Es una sociedad científica que aboga por la mejora de la situación legal del uso tanto de la planta de cannabis como de los cannabinoides para aplicaciones terapéuticas a través de la promoción de la investigación y la difusión de la información. Nació en Alemania y ahora colaboran con nosotros los más prestigiosos centros investigadores de todo el mundo dedicado al tema del cannabis como medicina.

¿Ha habido consecuencias sobre la investigaciones científicas y, en mayor medida, sobre las posibilidades de calmar el dolor para muchos, la inclusión del cáñamo en el listado I de sustancias controladas, bajo el argumento de que no tienen alguna utilidad terapéutica comprobada?

– Evidentemente la inclusión en la Lista I ha hecho imposible que muchos pacientes puedan haber accedido al cannabis antes, pero a nivel de investigación no, pues precisamente se estudian sobre sus posibles propiedades terapéuticas las sustancias que hasta ahora no la tenían, es decir, los de esta lista. En cualquier caso, el famoso listado no tiene obligatoriedad de seguimiento, no compromete a nada: en muchos estados de Norteamerica, Canadá y Holanda se puede recetar cannabis aun estando en la Lista 1.

Mauricio Becerra

http://www.elciudadano.cl

Marihuana, endocanabinoides y sus receptores

agosto 6, 2008

Dra. Ana Franchi*

Centro de Estudios Farmacológicos y Botánicos (CONICET)
Facultad de Medicina, Universidad de Buenos Aires
afranchi@fmed.uba.ar

Ese yuyo verde

“adonde el callejón se pierde
brotó ese yuyo verde…”

Homero Expósito

La marihuana es una mezcla verde o gris de flores secas cortadas en trocitos de la planta Cannabis sativa. Existen más de 200 palabras comunes para la marihuana incluyendo “faso”, “hierba”, “porro” y “Maria Juana“.

La marihuana (Cannabis sativa), famosa por contener alcaloides con efecto psicoactivo y también por producir una fibra muy resistente: el cáñamo usado en la manufactura de cuerdas y tejidos, es originaria de Asia central. Las primeras referencias de la marihuana datan de 2737 a.C. donde es mencionada en un tratado atribuido al emperador Shen-nung (China), del 2000 a.C. en la India al Atarva Veda y a tabletas cuneiformes de la época de Asurbanipal, 650 a.C. Herodoto describió el efecto euforizante de los baños de vapor de los escitas que la usaban para aliviar el dolor familiar en los ritos funerarios. Los relatos de Marco Polo y las Mil y una noches cuentan que era cultivada por el cáñamo y los efectos psicoactivos en Asia y Oriente.

En EE.UU, la marihuana se difundió hace no demasiado tiempo. Durante la segunda mitad del siglo XIX y principios del XX se vendía libremente como prescripción para un gran número de males incluyendo la migraña y las úlceras. Inmigrantes de Méjico la introdujeron en Nueva Orleans y otras grandes ciudades como droga recreativa, donde cobró popularidad. A partir del año 1930 comenzó a cuestionarse y hubo intensas campañas en su contra. En 1937 el Congreso de los Estados Unidos, en contra del consejo de la Asociación Médica Americana, aprobó la Ley Impositiva de la Marihuana, prohibiendo efectivamente el uso de la droga al hacerla cara y difícil de obtener.

Créalo o no, usted consume marihuana. Y no sólo eso: también la produce.

Luego de muchos años de investigaciones fue recién en 1964 que Rafael Mechoulam, de la Universidad Hebrea de Jerusalem, identificó al delta-9-tetrahidrocanabinol (THC), como el componente al que se atribuyen prácticamente todos los efectos medicinales de la marihuana.

Ahora bien cómo es posible que una molécula de origen vegetal tenga efectos sobre el sistema nervioso central del hombre. La respuesta la proporcionó un laboratorio en EEUU, el cual demostró que el delta-9-THC se acopla a una proteína localizada en la membrana de las células. Este es un receptor que se denominó posteriormente como CB (canabinoides) y la nomenclatura de los receptores se amplió cuando se caracterizaron receptores en el SNC, los cuales fueron llamados CB1; mientras que aquellos que presentaban una distribución periférica en el sistema inmune eran referidos como CB2.

Entonces los investigadores se preguntaron por qué una molécula producida por una planta tenía receptores en el cerebro. Nuevamente el Dr. Mechoulam vino en nuestra ayuda descubriendo un pequeño ácido graso que era producido por el cerebro y que imitaba todas las actividades de la marihuana. La llamó anandamida, del sánscrito ananda, “el que trae bendición y tranquilidad interna”.

En el año 1997 Daniele Piomelli y Nephi Stella, de la Universidad de California, descubrieron otro lípido, el 2-araquidonoil glicerol, (2-AG), aún más abundante que la anandamida, en ciertas regiones del cerebro. Ambos compuestos se consideran los principales canabinoides endógenos, o endocanabinoides.

Todos conocíamos a la marihuana, pero no todos sabíamos que nuestro cuerpo era capaz de fabricar su “propia marihuana”.

¿Neurotransmisores a pedido?

La mayoría de los neurotransmisores hasta ahora conocidos son solubles en agua y se almacenan en vesículas, a la espera de una señal para ser liberados por la neurona. Cuando una neurona “dispara”, enviando una señal eléctrica por su axón hacia las terminales “presinápticas“, los neurotransmisores liberados de sus vesículas cruzan la abertura sináptica y ejercen su efecto a través de sus receptores de la neurona “post-sináptica”.

Sin embargo los endocanabinoides, son lípidos y no están almacenados en vesículas ni se encuentran pre-formados, sino que son rápidamente sintetizados a partir de sus precursores en la membrana celular, cuando los niveles de calcio dentro de la neurona se elevan o cuando se activan ciertas proteínas G.

Además, se había observado que los impulsos nerviosos se transmitían siempre en un sólo sentido, desde la célula presináptica hacia la postsináptica.

Alger y sus colegas de la Universidad de Maryland y Marty de la Universidad de Paris observaron que tanto en las neuronas del hipocampo como del cerebelo las células receptoras parecían capaces de enviar a su vez señales “de vuelta” a las células emisoras.
Esta señalización retrógrada es características de los endocanabinoides. Tanto la AEA como el 2-AG, son sintetizados en las células postsinápticas como las células piramidales del hipocampo. La síntesis se inicia por un influjo de calcio a través de canales dependientes de voltaje, o por la activación de una proteína G acoplada al receptor del neurotransmisor. Los endocanabinoides llegan al espacio extracelular y activan los receptores CB1 que se encuentran en ciertas terminales nerviosas. La activación de los receptores CB1 conduce a la inhibición presináptica del GABA o a la liberación de glutamato al inhibir los canales de calcio y activar los canales de potasio. Los endocanabinoides pueden entrar a las células presinápticas o postsinápticas por el transportador de anandamida (AT). Además en las células postsinápticas está presente la FAAH (hidrolasa de amidas de ácidos grasos), enzima que degrada la anandamida y en las presinápticas la monoglicérido lipasa, que degrada el 2-AG.

“Ananda” te busco y no te encuentro…

“La cucaracha, La cucaracha
Ya no puede caminar, porque
le falta porque no tiene,
marihuana pa‘ fumar”

(Popular corrido de la revolución mexicana)

Ahora sabemos que los receptores CB1 parecen estar presentes en todos los vertebrados y que no afectan el desarrollo del miedo pero sí el olvido del miedo; no alteran la habilidad de comer pero sí el deseo de comer. Y tanto la baja cantidad de receptores en las neuronas presinápticas como la falta de emisión de los endocanabinoides tienen relación con los síndromes de stress postraumático, fobias y algunas formas de dolor crónico. Esta sugestión encaja bien con el hecho que cierta gente fuma marihuana para disminuir su ansiedad.

¿Liberad a María?

La marihuana natural es consumida en medicina de múltiples maneras: inhalada o fumada (contra el asma, para mejorar la visión nocturna, la opresión, la sofocación, el insomnio, la ronquera, la extinción de la voz), en infusiones de té (para combatir las nauseas y otras molestias causada por los efectos secundarios de la quimioterapia en pacientes con cáncer), aplicada localmente (para combatir el dolor). Terapéuticamente se aconsejó para tratamientos de insomnio y como sedante para el dolor (en artritis, reuma, lesiones de médula, paraplejia y tetraplejia). También se prescribió para terapias de trastornos nerviosoas, temblores en parálisis compulsivas, espasmos de vejiga e impotencia sexual que no provenga de enfermedad orgánica.

Los adelantos en los estudios de los efectos del THC y los endocanabinoides ha permitido avanzar en el diseño de nuevos tratamientos para la ansiedad, el dolor, las náuseas, la obesidad y el daño cerebral.

Actualmente se pueden conseguir comercialmente varios THC sintéticos, como el nabilone o el dronabinol que sirven para combatir las náuseas producidas por la quimioterapia y que estimulan el apetito en pacientes con Sida.

Por su parte el savitex, un extracto de la planta con porcentajes iguales de THC y CBD, está por ser autorizado por las autoridades médicas canadienses, para aliviar los dolores neuropáticos, los espasmos de la esclerosis múltiple y la artritis.

Por otro lado se ha desarrollado un antagonista de los receptores CB1, el Rimonabant, obteniéndose resultados positivos en estudios relacionados con la reducción de peso, abandono del tabaco e incluso el control de peso en los que dejan de fumar.

Haz recorrido un largo camino…

Hace más de 4000 años que la humanidad utiliza esta planta con fines recreativos y terapéuticos. Desde hace mucho menos tiempo hemos avanzado en las causas y los mecanismos involucrados en su acción. Actualmente se abre un vasto campo para la utilización tanto de agonistas como antagonistas de los cannabinoides en diversas patologías.

Bibliografía

1. Mechoulam R, Gaoni Y. A total synthesis of dl-delta-1-tetrahydrocannabinol, the active constituent of Hashish. J Am Chem Soc. 1965. 87:3273-3275.

2. Stella N, Schweitzer P, Piomelli D. A second endogenous cannabinoid that modulates long-term potentiation. Nature. 1997. 388:773-778.

3. Devane WA, Hanus L, Breuer A, Pertwee RG, Stevenson LA, Griffin G, Gibson D, Mandelbaum A, Etinger A, Mechoulam R. Isolation and structure of a brain constituent that binds to the cannabinoid receptor. Science. 1992. 258:1946-1949.

4. Alger BE. Endocannabinoids: getting the message across. Proc. Natl. Acad. Sci. USA. 2004. 101:8512-8513.

5. Zias J, Stark H, Sellgman J, Levy R, Werker E, Breuer A, Mechoulam R. Early medical use of cannabis. Nature. 1993. 363:215.

6. Devane WA, Dysarz FA 3rd, Johnson MR, Melvin LS, Howlett AC. Determination and characterization of a cannabinoid receptor in rat brain. Mol Pharmacol. 1988. 34:605-613.

* Investigadora Principal del CONICET.

Directora del Centro de Estudios Farmacológicos y Botánicos (CONICET

PRUEBA PILOTO EN ESPAÑA DEL USO MEDICINAL DE LA MARIHUANA

mayo 19, 2008

El pulverizador de cannabis

Un ensayo clínico en Barcelona demostró la capacidad terapéutica del cannabis para contrarrestar los efectos secundarios de la quimioterapia. El fármaco ya está autorizado en Canadá y ahora España entró en la etapa de su aprobación oficial.

https://i2.wp.com/static.pagina12.com.ar/fotos/20080412/notas/na18fo01.jpg

De los treinta y tres enfermos que accedieron a tomar el fármaco Sativex, un tercio evitó las náuseas.
Por Ana Pantaleoni *

Un programa piloto realizado en Cataluña demostró la capacidad terapéutica del cannabis en pacientes crónicos y graves que no responden al tratamiento habitual. Este extracto estandarizado de cannabis funciona para combatir las náuseas y los vómitos en los pacientes que se someten a quimioterapia tras un cáncer. De los treina y tres enfermos que accedieron a tomar el fármaco Sativex –la mayoría mujeres–, un tercio evitó las náuseas y el resto redujo su intensidad y duración.

El fármaco, autorizado en Canadá, se aplica en la mucosa bucal con un pulverizador y se administra los cinco días posteriores a la sesión de quimioterapia cada cuatro horas en una medida similar a la calada de un porro. En el estudio, iniciado en enero de 2006, participaron 207 pacientes, de los cuales 32 padecían dolor neuropático por esclerosis múltiple, 54 sufrían espasticidad por esclerosis múltiple, 47 tenían dolor neuropático de diversa etiología, 41 estaban diagnosticadas con el síndrome de anorexia-caquexia por cáncer o sida y 33 eran pacientes con náuseas y vómitos secundarios al tratamiento de quimioterapia.

El medicamento elegido fue el Sativex porque garantiza una cantidad constante y minimiza las posibilidades de intoxicación. La dificultad consistió en ajustar la dosis a cada paciente, según los expertos. El costo mensual del tratamiento para enfermos crónicos es de unos 300 euros.

La mitad de los pacientes del proyecto se mostraron satisfechos con los resultados. En el caso de enfermos con anorexia-caquexia asociada a sida o a cáncer, se observó que el 53 por ciento de los tratados pasaron de no tener hambre a tener muchísimo o mucho apetito, y en enfermos con esclerosis múltiple la percepción de dolor muy intenso o intolerable pasó con este tratamiento del 66 al 35 por ciento, y se incrementó del 11,4 al 27,7 por ciento el número de pacientes que no referían dolor o sólo ligero.

Este es sólo un primer paso del camino oficial, pero existen muchas limitaciones. La pregunta la lanzó un responsable del Colegio de Médicos de Barcelona, Francesc Ferrer: “¿Mañana quién podrá prescribirlo?”. De momento, el médico que considere necesario realizará la prescripción a través de la vía de uso compasivo, ya que el fármaco, que sólo está autorizado en Canadá contra el dolor neuropático en pacientes con esclerosis múltiple, no está registrado en España ni por la Agencia Europea del Medicamento.

“Como hacemos con otros medicamentos extranjeros, la prescripción la autoriza la Agencia Española del Medicamento. Nuestro Departamento de Salud realizará un boletín de información para los médicos, aunque hay que aclarar que no todos los pacientes podrán beneficiarse”, aseguró la consejera de Salud, Marina Geli. “Hoy todavía no está probado como primera indicación, pero hemos demostrado su calidad”, añadió. El portavoz de los médicos afirmó que de momento la gran mayoría de los profesionales desconoce este fármaco, que en Europa comercializa el laboratorio Almirall.

Los expertos señalaron que es necesario un estudio mayor para seguir trabajando.

* De El País, de Madrid. Especial para Página/12.


Marihuana: Un nuevo medicamento,Nombre comercial: Cannabis sativa

mayo 18, 2008

Permitid que os presentemos un nuevo medicamento, una planta denominada cannabis sativa, conocida y cultivada en todo el mundo. Ha habido y aún hay en la actualidad gran confusión al respecto. Lo cierto es que la marihuana (la totalidad de la planta o “planta en bruto”), el cáñamo industrial (variedad utilizada para confeccionar telas y cuerdas antes de la aparición del nailon y el poliéster), el sagrado bhang indio (elaborado mediante maceración de la planta) y hasta el hachís importado de Marruecos (obtenido a partir de la resina de la planta), son o proceden del cannabis, una planta herbácea de ciclo anual que en condiciones óptimas puede llegar a alcanzar los 4 metros de alto y tan fácil de cultivar, que la ha llevado a ser una de las mas utilizadas por el hombre desde la invención de la agricultura hace 5.000 años, para usos industriales (textiles, papeles, carburante, construcción, velas para barcos, etc.), lúdicos (por su efecto psicoactivo ) de auto conocimiento (por su capacidad para inducir introspección) y medicinales, hasta la prohibición de cualquier tipo de uso en 1970.

Composición: Los cannabinoides

La acción terapéutica del cannabis sativa es llevada a cabo por los cannabinoides. Reciben este nombre porque son compuestos que sólo se encuentran en esta planta. Tienen 21 átomos de carbono, son aceites (por lo tanto liposolubles) y fueron aislados por primera vez en laboratorio en 1970. Su concentración en la planta es distinta según la variedad botánica (sativa, indica o ruderalis), el sexo (macho o hembra), el tipo de cosecha (interior o exterior) o la parte de la misma (hojas, flores o tallo).

Existen más de 60 variedades distintas de cannabinoides, destacando por su cantidad relativa y efectos (tanto terapéuticos como psicoactivos) el delta-9-tetrahidrocannabinol (THC), el cannabidiol (su precursor) y el cannabinol (producto de su metabolización).

Mecanismo de acción: los receptores cerebrales

Los cannabinoides actúan principalmente mediados por unos receptores denominados CB que se encuentran en mayor cantidad en el cerebro, aunque también en menor cantidad en los tejidos periféricos.

Aunque de todos los cannabinoides el THC es el más importante en cuanto a concentración y propiedades, el efecto total producido al ingerir la “planta en bruto” es el resultado de la modulación de todos ellos entre sí, no conociéndose bien en la actualidad cómo se lleva a cabo esta modulación ni cual es el papel que juegan cada uno de ellos en el resultado final de la acción terapéutica.

Al igual que ocurre con los receptores cerebrales opiáceos, en los que existe un endógeno similar, se han identificado cannabinoides endógenos que normalmente se unen a los receptores CB de manera fisiológica, actuando como neurotransmisor y regulador un múltiples funciones fisiológicas. Cabe destacar, entre ellos, la anandamida (o amida de la “beatitud”, en sánscrito) y el 2-araquinodilglicerol.

Indicaciones terapéuticas:

– Antiemético frente a los vómitos ocasionados por la quimioterapia.
– Como estimulante del apetito en los casos de SIDA

Éstas dos indicaciones son las autorizadas por las autoridades sanitarias norteamericanas para la comercialización del THC sintético (Marinol®). Los grupos de homosexuales norteamericanos, muy unidos en torno al problema del SIDA, fueron los primeros en luchar por la causa de la marihuana como medicamento, por lo que éstas fueron las primeras patologías estudiadas. El laboratorio que actualmente lo distribuye presentó e su momento los estudios clínicos necesarios para ser aprobado por la FDA, no solo para demostrar su eficacia, sino las condiciones de seguridad requeridas.

Los cannabinoides actúan sobre los centros cerebrales del vómito y del apetito. Se conoce al cannabis como supresor de las náuseas y como estimulante del apetito desde su introducción en la medicina moderna en el siglo XIX. El empleo de la marihuana como tratamiento paliativo en el cáncer empezó a documentarse a principio de los 70, cuando gran número de pacientes oncológico comprobaron que fumar cannabis les aliviaba los vómitos y espasmos abdominales que padecían como consecuencia de la quimioterapia, al tiempo que les mejoraba el apetito.

El cannabis no es solo útil para la paliar los vómitos ocasionados por la quimioterapia y estimular el apetito en los casos de SIDA, sino que se ha hecho referencia a ella por esta característica en otros trastornos en los que se presentan estos síntomas, como es el caso, por ejemplo, de la hiperémesis gravídica.

Glaucoma

Gracias a la acción de un reducido número de receptores cannabinoides en el globo ocular, el cannabis reduce de forma significativa la presión en su interior. Es cierto que no está autorizada la utilización de la marihuana o su equivalente sintético para bajar la presión intraocular de un paciente que padece de glaucoma, pero no porque no existan evidencias de ello.

A principios de los 70, el Dr. Robert Hepler, junto a un equipo de investigadores de la Universidad de Los Angeles y a instancias de la Policía de dicha ciudad, realizó un estudio a fin de poder demostrar la dilatación de pupilas que producía fumar marihuana como prueba jurídica. Habían observado un “brillo característico” que se producía en los ojos de aquellos que se encontraban bajo los efectos del cannabis. Tras analizar todos los parámetros ópticos, incluidos capacidad visual y reflejos oculares y tras compararlos con un grupo testigo, comprobaron que producía una caída de la presión ocular de entre el 20 y el 40 % (mayor mientras más alta sea la presión inicial) y que se mantenía hasta 4 horas después de la administración de la droga. Junto a la característica vasodilatación conjuntival (que era realmente el motivo del “brillo” observado, ya que realmente el cannabis no es midriático) y de una disminución de la producción de lágrimas (que ya se ha apuntado como posible uso terapéutico en determinadas enfermedades, aunque lo hace no recomendable en otros casos, como por ejemplo el uso concomitante de cannabis y lentes de contacto) es la única afección a destacar sobre el ojo y el sentido de la visión.

El problema radica en que el tratamiento del glaucoma es un tratamiento crónico y por lo tanto incompatible con aquellos pacientes que no toleran el efecto psicoactivo de la planta, pues la frecuencia en la administración del medicamento sería de unas 4-6 horas. Se estudia en la actualidad su presentación bajo forma de colirio no psicoactivo.

Asma

La marihuana es un potente broncodilatador tanto si es administrada mediante inhalación o ingesta oral de toda la planta, como en forma de THC sintético. Constituye una de las mayores referencias en los tratados antiguos que se hace de su uso médico (especialmente mexicanos y musulmanes) y fue la primera indicación reconocida por las autoridades sanitarias americanas, en 1910.

Alcanza un pico terapéutico menor que la “terapia convencional”, pero sus efectos son más mantenidos y sobretodo, se evitan los desagradables efectos secundarios (taquicardia, excitación) de ésta. No sólo mejora de forma drástica un ataque de broncoespasmo (en su forma inhalada), sino que distancia las crisis en tratamientos continuados. Además es expectorante, por lo que también se estudia su uso en la bronquitis crónica y en el enfisema.

Analgésico

Tal vez sea la indicación terapéutica de la que mayor referencia se ha hecho a lo largo de los tiempos, incluida ya en la primera farmacopea que conocemos, del emperador Shen Nung (3.750 a. de C.) hasta las referencias que tenemos del uso que hacia de ella la Reina Victoria en el siglo XIX (recetada por su médico) para la dismenorrea. También durante ese siglo, antes de la comercialización de los derivados del opio, era considerada la “estrella del siglo” por este motivo.

Existen innumerables enfermedades a las que se hace referencia, pero especialmente es citada por los enfermos como buena para los dolores osteoarticulares, para la migraña, la dismenorrea y especialmente para dolores oncológicos y neuropáticos.

Paciente terminales

En la utilización en pacientes terminales y en comparación con la de opiáceos, no sólo consigue buenos resultados en cuanto a eficacia analgésica sino que además se evitan los problemas derivados de la utilización de éstos (principalmente que son adictivos y desarrollan tolerancia terapéutica, cosas que no ocurren con la marihuana), consiguiendo mejorar también a este tipo de enfermos mediante la estimulación del apetito, como regulador del vómito e incluso se ha hecho mención a ella como “facilitadora” para afrontar el proceso de la muerte.

Trastornos neurológicos: relajante neuro-muscular

Son múltiples las referencias que hay sobre la mejoría que experimentan los enfermos que padecen de esclerosis múltiple, especialmente utilizada para paliar las contracturas musculares dolorosas que sufren en sus crisis (aunque pueden mejorar también los temblores). Gobiernos como el suizo o el de Gran Bretaña, participan en la actualidad en estudio controlados a doble ciego, para demostrar científicamente esta indicación.

También hay referencias de su utilización por la mejoría que experimentan en cuanto a la espasticidad los pacientes que padecen tetra o paraplejia, así como mejoría en el llamado síndrome del miembro fantasma, síndrome de Tourette, y distonías de diversas índoles.
Como fármaco antiepiléptico existen estudios sobre la eficacia del cannabis en la mejoría en cuanto a disminución en la frecuencia de crisis epilépticas del tipo “gran mal”, aunque en otros ha sido considerado desencadenante de dichas crisis.

Trastornos mentales

Dentro de los efectos psíquicos del cannabis observados cuando son utilizados para usos lúdicos destaca como ansiolítico, hipnótico y euforizante. Hay abundante referencia de pacientes que la utilizan en su vida cotidiana como sustituto de otros medicamentos por su mayor margen de seguridad (riesgo de dependencia, sobredosis y recaídas tras tratamiento, principalmente) y menor coste económico en comparación con la medicación utilizada en la actualidad (especialmente ansiolíticos y antidepresivos). Esta hace que los cannabinonoides puedan ser sustituto de muchas otras drogas utilizadas actualmente para este tipo de trastornos. Según un estudio realizado por la Asociación por el Cannabis como Medicamento en pacientes alemanes, la indicación para la que más se empleó la marihuana fue para la depresión.

Hay encuestas que afirman de un mayor uso de marihuana entre pacientes con esquizofrenia con el objetivo de paliar los efectos secundarios de su medicación habitual. También hay estudios en curso sobre el beneficio de los cannabinoides para la demencia tipo Alzheimer, por la mejoría que experimentan los pacientes en sus vómitos y su estado anímico (incluso se habla en ésta enfermedad como posible tratamiento sintomático, no sólo curativo) y el denominado síndrome de estrés post-traumático.

Síndrome de abstinencia a alcohol y opiáceos

Frente a los llamados “programas libres de droga” que incluyen a la marihuana junto a la heroína y al alcohol en los objetivos propuestos para el abandono, existe abundante bibliografía que afirma que, como sedante que es, muchos pacientes se pueden beneficiar de ella y de hecho así lo hacen, durante el síndrome de abstinencia a estas sustancias.

Propiedades antitumorales

Actualmente se llevan a cabo estudios sobre animales de experimentación acerca de estas cualidades en diversos tipos de tejidos tumorales: de pulmón, mama, piel, entre otros, destacando por su proximidad a nosotros los que realiza el Profesor M. Guzmán en el Hospital de La Laguna con enfermos con neuroblastoma cerebral. El THC inhibiría el crecimiento de las células cancerosas, disminuyendo su poder de crecimiento y de diseminación de metástasis.

Antiinflamatorio – Inmunoregulador

Muchos pacientes afirman obtener beneficio tras consumir cannabis durante las crisis de determinadas enfermedades de carácter inflamatorio, especialmente si cursan con un componente autoinmune. Así se hace referencia a ella en patologías como la artritis, lupus, esclerosis múltiple, colitis ulcerosa y enfermedad de Chron, gastritis inflamatoria, esclerodermia, endometriosis y psoriasis entre otras. Parece ser que no sólo actuaría en estos casos como analgésico sino además mediante una acción antiinflamatoria demostrada hasta ahora en varios estudios sobre animales de experimentación..

También se ha descrito la utilización en forma local mediante “emplastos” elaborados con la planta para la administración tópica por la capacidad de absorción transdérmica.

Otras indicaciones

Existen multitud de referencias anecdotarias, base para futuros estudios controlados a doble ciego, para otros trastornos a los que se ha hecho la marihuana. Ha sido utilizada y lo es en la actualidad (de forma ilegal o en países donde no llegaron a aplicarse las leyes antiprohibicionistas de occidente) como antibiótico (sistémico y en aplicación local), para tratamiento de los acúfenos, de las alucinaciones provocadas por la ingesta de otro medicamento, de la anemia falciforme, de la Corea de Huntington (sólo el cannabidiol), en las retenciones urinarias (por su efecto sobre la relajación del esfínter urinario), estreñimiento, síndrome psíquico asociado a la menopausia, para mejorar la memoria a largo plazo, por su acción mucolítica y expectorante en procesos inflamatorios de vías respiratorias altas (rinitis, sinusitis), o, entre otros, en el llamado Síndrome de Fatiga Crónica (por provocar un aumento de la energía, motivación e intropección).

Formas de administración

(1) Por vía inhalatoria: Los efectos son inmediatos, llegando a mantenerse hasta 2-3 horas despues de su administración. Por su rapidez de acción la hace de elección en la mayoría de los casos, ya que la principal utilización que se hace de ella es como tratamiento sintomático agudo, especialmente para el dolor, los espasmos musculares, las crisis de broncoespasmo y el vómito, con la ventaja en este último caso de evitar la intolerancia oral que suele acompañar.

La administración por vía inhalatoria se puede realizar mediante el tradicional porro terapéutico empleando cigarrillos elaborados exclusivamente con la planta, concretamente sus flores hembras, o mezclando hachís (“chocolate” en argot, resina que desprende la planta en su fase de floración) con tabaco. El humo de la combustión de la marihuana, aunque no contiene sustancias que producen adicción como la nicotina, sí incluye elementos dañinos (principalmente alquitrán y CO) irritantes e incluso cancerígenas, para la garganta y la mucosa bronquial. Como alternativa menos dañina para los bronquios existen ya comercializados en el mercado vaporizadores especiales que hacen que sólo sean los cannabinoides los que inhale el paciente. Se basan en el hecho de que el punto de combustión de estos es menor que el de las otras sustancias de la planta, temperatura a la que no llega el quemador. Incluyen un espectómetro que determina la concentración exacta de cannabinoides de la preparación.

(2) Por vía digestiva inicia los efectos en 1-3 horas, y debido a la circulación enterohepática, pueden mantenerse hasta las 12- 24 horas. Frente a la ventaja sobre el porro terapéutico de que evita los agentes irritativos de este, presenta dos grandes inconvenientes que desaconsejan de entrada su uso:

– su farmacodinámica: la lentitud en la aparición de sus efectos la hacen poco útil en casos agudos (principal utilización que se hace de ella) y la irregularidad de su eliminación y permanencia en sangre, y por lo tanto de sus efectos, de difícil automanejo para control de síntomas.

– además se ha comprobado que las crisis de ansiedad que en ocasiones ocurren tras el sumistro de cannabis están más relacionadas con la forma oral de administración que con la inhalada.

La marihuana se puede administrar oralmente mediante la llamada cocina cannábica o alimentos preparados con la planta como ingrediente, o a través de los legalmente comercializados comprimidos de Marinol® (dronabinol) y Cesamet® (nabilona). Éste último, frente a la ventaja que supone el conocimiento exacto de la sustancia ingerida (THC exclusivamente), presenta dos inconvenientes frente al empleo que se hace de todos los cannabinoides cuando se utiliza la totalidad de la planta en sus distintas vias de administración:

* el THC utilizado aisladamente es excitante; son muchos los pacientes que refieren cuadros de ansiedad, confusión, vértigo, depresión, distorsiones en la percepción y otros síntomos parecidos tras la ingesta de THC sólo. El efecto exitante se ve contrarrestado con el efecto sedante de otros cannabinoides (principalmente el cannabidiol) presentes en la planta. Así, en estudios comparativos hay gran número de pacientes que prefieren la utilización de toda la planta, a los comprimidos de THC sintético, refiriendo principalmente este.

* algunos efectos terapéuticos del cannabis ya se han relaccionado exclusivamente con otros cannabinoides distintos al THC, como la acción anticonvulsionante exclusiva del cannabidiol, e incluso se ha hablado de otrs sustancias presentes en las planta y distinta a los cannabinoides.

(3) Mediante absorción a través de la mucosa oro-bucal
. La alternativa más óptima al cigarro de cannabis es la ruta oro-bucal mediante el empleo de nebulizador utilizada por el estracto de cannabis denominado Sativex® comercializado por GW Pharmaceuticals y que ya se utiliza en Cataluña como medicamento de uso compasivo. Tiene la misma rapidez de acción que el porro, contiene la totalidad de la planta, y evita el desagradable primer paso del fármaco por el hígado. Su composición es THC y CBD a partes iguales como principios activos, considerándose el resto del estracto (y el resto de la planta) como excipientes por carecer de efecto médico relevante. Es de destacar que la iniciativa catalana abre la posibilidad para que cualquier médico en España recurra a ésta vía compasiva y alternativa a un estudio clínico, si cree necesario el uso de extracto de cannabis.

(4) Otras formas aun en investigación:

Colirio: Para paliar el problema de la intolerancia a la psicoactividad producida por el tratamiento continuado que necesita un paciente de glaucoma, se han intentado comercializar colirios con THC sintético pero sin buenos resultados, ya que no es una sustancia hidrosoluble (y por lo tanto estable en el medio acuoso del colirio y absorbible por la conjuntiva). Parece ser que un derivado resultante de la modificación molecular de la anandamida,con similares facultades terapéuticas e hidrosoluble) puede tener futuro en este sentido.

Ungüentos: por la capacidad de absorción transdérmica de los cannabinoides, se han preparado emplastos de maceración de la planta como antiinflamatorio, analgésico local y antiséptico, aunque también se especula con la posibilidad de uso en el glaucoma mediante la aplicación sobre los párpados .

Supositorio: existe la formulación galénica para su preparación, para pacientes comatosos o que no toleren otra vía.

Intolerancia

El cannabis puede desencadenar tras su administración un cuadro de ansiedad agudo. Su duración depende de la vía de administración utilizada, siendo la misma que en el caso del efecto terapéutico y psicoactivo normal. No deja secuela alguna y sólo requiere tranquilizar al enfermo, administrándole si es necesario una benzodiacepina a dosis baja. Dichas reacciones ocurren en el 10 % de pacientes y han sido estadisticamente identificadas mas:

  • con la forma oral de administración frente a la inhalada
  • en las primeras tomas en relacción a consumidores experimentados
  • cuando se han utilizado en dosis excesivamente altas
  • en aquellas circunstancias en la que la ingesta ocurre en un “set and setting” inapropiados: valores, actitudes y experiencias con el cannabis previas del paciente y circunstancias externas en las que ocurre la administración.
  • la administración del THC sólo comparado a la de la totalidad de los cannabinoides en la planta.

Tal vez el mayor riesgo de estas crisis de ansiedad suponga el diagnostico diferencial con otro tipo de trastorno. Al tratarse de una sustancia ilegal el paciente se siente coaccionado y no reconoce el consumo de ella, lo que puede llevar a desorientar al médico que le atiende.

En el caso de que no puedan evitarse este tipo de cuadros paliando los anteriores factores desencadenantes, se podrían considerar como “pacientes intolerantes” desaconsejándose el empleo de éstas sustancias en dichos enfermos.

Margen de seguridad

Como vimos anteriormente, el cannabis actúa básicamente sobre núcleos cerebrales, no sobre órganos vitales. Esto a hace ser una sustancia muy segura. El único impedimento que presenta es su psicoactividad, e incluso a veces la dosis requerida para que la marihuana actúe terapéuticamente, son tan bajas que no producen afectación psíquica. No hay documentado ningún caso de muerte relacionado directamente con la ingestión aguda de marihuana. Ni siquiera se ha podido establecer su dosis letal teórica: los estudios encaminados a determinar este valor en humanos han fracasado dada la baja toxicidad de la planta. Solo se ha conseguido determinar por extrapolación de otros llevados a cabo en ratones, una dosis teórica letal equivalente a lo que representaría la administración de 40.000 “porros”.

Salvo que en ocasiones puede provocar cuadros de lipotimia por su carácter hipotensor, los efectos físicos en el organismo, excluyendo el terapéutico, son de la menor importancia Incluso su consumo a largo plazo “no produce trastorno alguno”, como afirmó la revista Lancet.

No produce daño celular ni afecta al sistema inmunitario, ampliamente estudiado en enfermos de SIDA, no produce adicción, salvo casos de consumo compulsivo, estimado en un 10 % de los casos y relacionado más a la personalidad psíquica del consumidor que a la planta.

Son muchos los grupos activistas que luchan por su legalización y por lo tanto muchos los trabajos que se han presentado para demostrar su inocuidad. Según el juez de la Administración de la Agencia para el Control de Drogas de EE.UU. ante los estudios presentados por agrupaciones de médicos y pacientes, afirmó: “la marihuana, en su forma natural, es una de las sustancias terapéuticas activas más seguras conocida por la humanidad.”

Considerando además el riesgo añadido que supone la adulteración y sobredosis frecuente que ha acarreado su uso como sustancia ilegal, si ha sido segura como “droga” lo será aun más como “medicamento”. La relación riesgo/beneficio parece mucho mayor si la comparamos a otros fármacos utilizados en la actualidad para esos mismos fines terapéuticos.

Precauciones

Bajo sus efectos se puede ver dificultada la realización de actividades peligrosas

El cannabis es una sustancia psicoactiva. Esto quiere decir, que como muchas otras, medicamentos o no (desde el alcohol a la nicotina, desde los antihistamínicos o benzodiacepinas al sagrado peyote mexicano) modifica el estado de la mente. Esto, que es tolerado y deseado por muchos, puede ser causante de problemas a la hora de utililizarlo como medicamento en pacientes que nunca lo han consumido con fines lúdicos.

Bajo los efectos del cánnabis, se produce el llamado “globo”, en el que cabe destacar como efecto secundario adverso en el caso de su uso como medicamento, una merma de la memoria reciente, de los recuerdos, de la atención y del seguimiento y coordinación en tares complejas. Aunque es una sustancia liposoluble, y por lo tanto se pueden detectar sus metabolitos varios días en orina por su acumulación en grasa, dichos metabolitos son inactivos desde el punto de vista psicoactivo y terapéutico, por lo que no existe problema a largo plazo. La duración de estas limitaciones cognitivas son las del “globo” y no dejan secuela psíquica posterior. Pero bajo sus efectos se produce un aumento teórico de riesgo de sufrir accidentes, especialmente domésticos y al conducir maquinaria peligrosa como puede ser un coche, por lo que aconsejamos extremar la prudencia en estas situaciones.

Valorar riesgo beneficio en el primer mes de embarazo

Hay referencias históricas de su utilización en la hiperémesis gravídica como terapia alternativa. Parece ser que el riesgo de daño fetal es pequeño, especialmente tras el primer trimestre, peroaún no hay estudios concluyentes al respecto. A la espera de los mismos, desaconsejamos su uso durante el embarazo y lactancia.

Valorar la forma de administración en caso de patología pulmonar asociada

Aunque los cannabinoides tienen efecto broncodilatador y expectorante, recomendamos formas alternativas de administración inhalada al “porro terapéutico”, como comentamos anteriormente, para paliar los agentes nocivos de la combustión del cannabis, especialmente dañinos si existe patología pulmonar asociada.

Conclusión

Parece ser que la marihuana no es tan peligrosa como creíamos. Sin entrar en juicios de valores, desde una perspectiva exclusivamente científica, hay que reconocer que es más segura que mucha de las sustancias empleadas como medicamento (AINES, insulina, opiáceos, penicilina, benzodiacepina, etc.), como sustancia lúdica legal (nicotina, o alcohol), como sustancia lúdica ilegal (cocaína, opiáceos, éxtasis) e incluso para fines religiosos cuando es empleada por otras culturas (cactus de San Pedro, Peyote o Ayahuasca).

Pero lo que es más importante, parece ser que la marihuana es un buen medicamento. No solo es un buen medicamento sintomático, sino que se baraja como posible tratamiento curativo en determinadas enfermedades cuyo origen podría radicar en un trastorno del sistema endocannabinoide. Además es una terapia segura y es capaz de aliviar unos sintamos (dolor, vómitos, desesperación) y en unos determinados enfermos (enfermos oncológicos, terminales, enfermos de SIDA) que por su especial sufrimiento hacen que cuando pienso en el tema, me pregunte si no sólo no estaremos castigando injustamente a una planta, sino, y es lo más importante, injustamente privando a unos pacientes de un eficaz y seguro medicamento.

Ricardo Navarrete Varo

Asociación Internacional por el Cannabis como Medicamento (IACM)
Sociedad Española de Investigación sobre Cannabinoides (SEIC)
Servicio Andaluz de Salud (SAS)

Amigos de Maria-España

Sobredosis de marihuana y tratamientos

mayo 18, 2008

En algunos casos, los consumidores pueden experimentar reacciones agudas de pánico, caracterizadas por ansiedad, paranoia, timidez, perdida del autocontrol, pensamientos atropellados y desorientación.

Afortunadamente, estas reacciones son poco frecuentes y normalmente desaparecen al cabo de un par de horas, sin necesidad de tratamiento médico alguno.
Las víctimas de este tipo de experiencias pueden estar seguras que su malestar no durará mucho.
A menudo, las sensaciones agradables y desagradables se suceden en oleadas alternativas mientras los pensamientos suben y bajan.
Las reacciones de pánico son más habituales entre consumidores novatos con dosis excesivas (esos pasteles…) y en entornos desagradables.
En caso de hacerlo, los primerizos deberían tener la precaución de comenzar con dosis pequeñas en un ambiente cómodo y con tiempo para experimentar la droga.
Ocasionalmente, la marihuana puede producir síntomas físicos desagradables, que incluyen dolores de cabeza, vértigo, náuseas y vómitos.
Pueden estar precedidos de ansiedad, y son más habituales con dosis potentes. Algunos individuos experimentan estos síntomas de manera regular, como una reacción alérgica.
Lo más frecuente, sin embargo, es que las reacciones físicas adversas se presenten como consecuencia de una sobredosis.
Aunque no resulten nunca fatales, las sobredosis fuertes son desagradables y pueden debilitar temporalmente al paciente.
Los síntomas incluyen ansiedad, pánico, agitación, alucinaciones y fuertes taquicardias, que desembocan en inmovilidad, apatía e inconsciencia.
Afortunadamente los efectos duran poco y desaparecen con unas horas de sueño, sin necesidad de antídoto alguno.
Las sobredosis tóxicas son más escasas con la marihuana inhalada que al ingerirla oralmente, ya que los fumadores pueden percibir instantáneamente que ya tienen suficiente o que la droga es muy potente.
A lo sumo, los fumadores pueden ir “una calada más allá del punto” antes de darse cuenta de que están demasiado colocados y detener el consumo. Las dosis orales son mucho más difíciles de controlar.
No es difícil pasarse con los pastelitos y no darse cuenta de lo que te ha sucedido hasta varias horas después.
Las intoxicaciones de marihuana eran más habituales a finales del siglo pasado y principios de éste, cuando los preparados médicos eran potentes tónicos que contenían cientos de dosis por litro.

http://www.cannabismedicinal.com.ar/

¿QUIÉN DIJO QUE NO HAY ESTUDIOS?

mayo 18, 2008

Dicen que no hay evidencia científica de la eficacia terapéutica del cannabis. PubMed es el banco de recopilación de estudios publicados más completo que existe; el trabajo que no viene recogido en él no es considerado con el suficiente rigor para ser tenido en cuenta, simplemente no existe; por el contrario, sólo admite aquellos que son capaces de justificar con fuerza los resultados de sus conclusiones. Para saber por dónde van los tiros y poder demostrar que el cannabis funciona, y porque el movimiento se demuestra andando, anualmente veremos lo que PubMed va incluyendo en su lista respecto al uso médico del cannabis y sus derivados. Estos son los estudios publicados en el último año:

Náuseas y vómitos

Aunque ya hay fármacos autorizados para estos síntomas, lo que denota suficiente evidencia científica demostrada, continúan publicándose trabajos que intentan completar el papel de los cannabinoides para estas indicaciones: nuevos tipos de náuseas donde usarse, como las denominadas náuseas anticipadas (Parker); encuestas sobre uso y eficacia del cannabis fumado en embarazadas (Westfall); comparación con otros antieméticos como la proclorperacina (Layeeque); o eficacia terapéutica en enfermedades concretas, como en pacientes con melanoma y metástasis hepática (Zutt).

Esclerosis lateral amiotrófica

Rara enfermedad neurológica nueva en la lista de posibles usos curativos, no ya sintomáticos, de los cannabinoides. Aún no se realizan estudios en humanos y la experimentación se encuentra a nivel animal. PubMed reconoce suficiente rigor científico en tres trabajos que utilizan cannabinoides en un modelo de esta enfermedad en ratas que demuestra retrasar la aparición y progresión de la enfermedad aunque, paradójicamente, no mejora la supervivencia media de los enfermos (Bilsland, Weydt, Kim).

Cáncer

Se acumula la evidencia del importante papel de los cannabinoides como tratamiento curativo –no sólo para sus síntomas– del cáncer en estudios celulares y en animales o humanos: capacidad del cannabidiol para provocar apoptosis en células leucémicas (McKallip); comparación de la eficacia del cannabidiol con otros cannabinoides (Ligresti); estudio del mecanismo íntimo de la apoptosis causada por los cannabinoides (Carracedo); nuevos cannabinoides sintéticos en tratamiento del glioma de ratones como el KM-233 (Duntsch) o el WIN 55,212-2 (McAllister); papel de la anandamida en el cáncer colo-rectal (Patsos); o en el linfoma (Flygare). De entre todos destaca, por ser el único realizado en humanos, la publicación de los trabajos del Dr. Manuel Guzmán llevados a cabo en Tenerife con pacientes con glioma cerebral (Guzmán).

Alteraciones psíquicas

En modelos con animales el bloqueo de la recaptación de endocannabinoides, dos estudios demuestran efectos antidepresivos (Gobbi, Hill). En otro, la Dra. Ester Fride (ver foto) ha demostrado que cierto tipo de estrés está mediado por los receptores CB1 (Fride). Un tratamiento con cannabinoides añadido a otro con antidepresivos tricíclicos mejoró la respuesta terapéutica de éstos últimos (Hill). Dos estudios sugieren mejoría, también, en la ansiedad, uno mediante la inhibición de la degradación de los endocannabinoides (Bortolato) y otro en donde compara el efecto del CBD con el del diazepam (Reestel).

SIDA

PubMed incluye dos estudios realizados en la enfermedad VIH, uno en humanos que indica mejoría sintomática del apetito en estos enfermos, y la ganancia de ingesta calórica, peso y el humor (Haney). El otro apunta hacia un posible tratamiento curativo al demostrar que un endocannabinoide, la N-araquidonil-dopamina, es capaz de inhibir la replicación del virus de la inmunodeficiencia humana en cultivos celulares (Sancho).

Inflamación

Los cannabinoides se han mostrado con capacidad anti-inflamatorio: el bloqueo de la degradación de los endocannabinoides provoca por sí mismo efectos antiinflamatorios (Holt); los cannabinoides interactúan con la microglía, tejido cerebral que se activa en casos de antiinflamación de este órgano (Ehrhart, Maresz, Eljaschewitsch); inhiben cierto tipo de células inflamatorias de los bronquios; beneficioso en el asma (Yoshihara); y mejora la inflamación intestinal en las colitis (Wright).

Esclerosis múltiple

Una de las enfermedades con más clara evidencia de beneficio de los cannabinoides. Son muchos los estudios realizados el pasado año, de los que PubMed destaca cuatro: dos realizados en tejidos celulares que intentan clarificar por qué se produce dicho beneficio y sobre un posible papel etiológico de una alteración del propio sistema endocannabinoide en el origen de esta enfermedad (Yiangou, Cabranes); y otros dos en humanos sobre mejora sintomática de la espasticidad (Zajicek), el dolor y el insomnio (Rog).

Neuroprotección

Se sabe que los cannabinoides son neuroprotectores, pero tal definición aún no está bien definida y concretada. Se multiplican los estudios para aclarar dicha función, ninguno en humanos aún, todos en animales o tejidos celulares: su relación neuroprotectora con el sistema dopaminérgico (Melis); el papel neuroprotector ya desde el mismo nacimiento de las nuevas neuronas (Shouman); la capacidad neuroprotectora del CBD frente al daño provocado por el alcohol (Hamelink); o el papel de las citoquinas en el modelo neuroprotector de los cannabinoides (PaniKashvili).

Dolor

Son muchos los trabajos publicados: para el dolor post-operatorio, tanto en ratas (LaBuda) como en humanos (Holdcroft), la interacción de un tratamiento conjunto, cannabinoides con opiaceos, en humanos sanos con estímulos dolorosos sobre la piel (Roberts); la elaboración de parches analgésicos de administración transdérmica ensayado en ratas (Cichewiez), en el dolor de tipo neuropático (La Rana); sobre la capacidad analgésica del bloqueo de la degradación de los propios endocannabinoides (Chang); la relación del poder analgésico del paracetamol (Ottani) y los antiinflamatorios no-esteroideos (Guindon) con los receptores cannabinoides; o los múltiples estudios básicos que intentan aclarar el motivo por el que los cannabinoides provocan analgesia (Amaya, Beltramo, Khodayar, Elmes, Suplita).

Enfermedad de Alzheimer

Otra nueva aplicación. PubMed recoge tres trabajos, uno de tipo sintomático en el que el THC demuestra mejoría para estimular el apetito y para la agitación, uno de los peores síntomas que atormentan a estos pacientes y a sus cuidadores (Walter); y otros dos trabajos relacionados con una posible base curativa al relacionar un tratamiento con cannabinoides con una disminución del nivel de beta-amiloide, proteína que se acumula en el cerebro y que parece ser co-responsable de la enfermedad (Stelt, Esposito).

Inmunomodulación

El papel de los cannabinoides en el sistema inmunológico, donde radican las defensas del cuerpo, tampoco está claro, lo que anima a la investigación pues muchas enfermedades tienen como base un trastorno inmunológico donde los cannabinoides se han mostrado eficaces. Los trabajos van desde los que estudian los mecanismos íntimos básicos por el que los cannabinoides regulan la inmunidad (Verhoeckc), a los que analiza enfermedades concretas como en la artritis reumatoidea y la degradación del cartílago articular que ocurre en ella (Blake, Mbvundula), o en las denominadas enfermedades inflamatorias intestinales o colitis (D’Argenio, Kimball, Hinds).

Glaucoma

Se sabe que el THC disminuye la presión intraocular y, por tanto, que es beneficioso para los enfermos con glaucoma. Pero la existencia de receptores cannabinoides en el propio ojo hace que no se admita el uso sistémico de estos compuestos en espera de su desarrollo en colirios que eviten los efectos psíquicos. Pero el THC es liposoluble y por tanto no se disuelve en la acuosidad de gotas oculares. Se trabaja en dos direcciones: modificando la molécula de THC para aumentar su solubilidad o buscando cannabinoides alternativos más hidrosolubles, como es el éter de noladín (Njie).

Nota:
Por razones de espacio de cada estudio sólo ponemos el primer apellido de su principal autor. El lector que lo desee puede encontrar la referencia completa en PubMed (www.pubmedcentral.nih.gov) y acceder a la revista original y al texto completo del estudio buscado.

Dr. Ricardo Navarrete

Revista Cañamo

Ciencia: Con el té de cannabis sólo se asimila una pequeña proporción del THC del cannabis

mayo 15, 2008

La Oficina para el Cannabis Medicinal de los Países Bajos aconseja a los consumidores de cannabis terapéutico preparar té de cannabis de la siguiente forma: “agregar 1’0 g de cannabis a 1’0 L de agua hirviendo y dejar calentar a fuego lento durante 15 min. Después filtrarlo para separar el componente sólido mediante un colador común. El té se puede consumir inmediatamente, o almacenarlo hasta 5 días en una botella cerrada en la nevera”.

Científicos de la universidad de Leiden investigaron la composición en cannabinoides dicho té. Encontraron que el té preparado con distintos tipos de cannabis con una concentración total de THC (THC fenólico + ácido THC) del 19’7 por ciento, sólo presentaba una pequeña variación respecto a las concentraciones de THC del 15 por ciento. La concentración media de THC era de 10 mg por litro y del ácido THC (A-THC) de 43 mg/L. En la planta el THC está presente sobretodo como A-THC y se convierte en THC psicoactivo tras calentarlo (en el horno, fumándolo o hirviéndolo). Puesto que al cocinarlo con agua solo se alcanza la relativamente baja temperatura de 100 grados centígrado, solo se consigue transformar una pequeña parte de THC en A-THC, lo que da como resultado una disponibilidad de sólo el 5 por ciento de THC fenólico de todo el THC (10 mg de 197 mg de ácido THC + THC). Los autores también descubrieron que la concentración de THC cae rápidamente durante el almacenamiento, lo que en gran parte es prevenido añadiéndole café con leche en polvo.

(Fuente: Hazekamp A, Bastola K, Rashidi H, Bender J, Verpoorte R. Cannabis tea revisited: A systematic evaluation of the cannabinoid composition of cannabis tea. J. Ethnopharmacol, 2007 May 24)

Marihuana podría aumentar riesgo de ataque cardíaco, apoplejía

mayo 14, 2008

Traducido del inglés: martes, 13 de mayo, 2008

“El abuso crónico de marihuana no es tan benigno”, agregó.

Los consumidores de marihuana del estudio fuman en promedio entre 78 y 350 cigarrillos por semana, en base al historial de drogas informado por ellos mismos, dijeron los investigadores.

Y agregaron que el ingrediente activo de la marihuana, conocido como THC, parece sobreestimular los receptores de la marihuana en el hígado, dando paso a una sobreproducción de la proteína.

Cadet indicó que los niveles más elevados de la proteína en los consumidores de marihuana podría aumentar el riesgo futuro de anormalidades cardíacas, problemas del flujo sanguíneo, ataque al corazón y apoplejía.

Se excluyó del estudio a personas con importantes enfermedades médicas o psiquiátricas, dependencia del alcohol o uso de otras drogas como cocaína y heroína.

Un grupo estadounidense que apoya la venta legal y regulación de la marihuana cuestionó los hallazgos. El portavoz de Marijuana Policy Project, Bruce Mirken, dijo, por ejemplo, que el estudio involucró sólo a personas con un consumo extremadamente intenso.

Fuente: Molecular Psychiatry, 13 de mayo del 2008